lunes, 19 de septiembre de 2011

Ángel

Parada sobre el abismo que separa la montaña del mar distante
Me encuentro descalza y mis pies sienten la tierra fría del suelo purificado
Observo el majestuoso cielo azul y pienso por pocos segundos en momentos de mi vida
Veo tu sonrisa en las nubes… formas, tamaños y recuerdos que permanecen
Comienzo a percibir un sonido, es el viento ondeante y congelado
Mueve mis cabellos y besa mi cara suavemente, me hace sonreír por un instante y paso rápidamente a deslizar mis manos por el cabello rojizo que me complementa
Caen fragmentos de mí a medida de que mis dedos recorren mi cabellera
Por descuido, esos dedos tocan mis labios, un recuerdo desnuda mi mente y la llena
Son tus labios, labios transparentes como tu alma y cálidos como mi pecho
Siento tu mirada a mi lado, el toque de tus manos en mis brazos y tu cabeza apoyada delicadamente en mi hombro.
Caen gotas o fragmentos de cielo. Lluvia sobre mi piel, sobre mi alma y mi espíritu
Son tus suaves besos sobre mis mejillas, cierro mis ojos como si me rozara un ángel
Y un escalofrío inmenso invade mi ser, empiezo a elevarme sin control y con los ojos completamente cerrados  imagino que me llevas a tu paraíso
Ese lugar tranquilo, donde cualquier persona podría encontrar la paz y la tranquilidad que anhela
El paraíso de tus brazos, que no son más que la casa que siempre deseé para mí, y mis verdaderos sentimientos.

(Algo que escribí hace más de un año.)

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